¿Qué aporta la enfermería escolar?

Cada vez son más los colegios con enfermera escolar en Madrid, y esto es debido a que las familias demandan cada vez más este servicio.

Esta demanda también ha repercutido en las autoridades administrativas de la Comunidad Autónoma de Madrid, y se van dando pasos hacia la implantación de la enfermera escolar en los colegios de la Comunidad de Madrid.

En esta línea el pasado mes de noviembre de 2018, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, confirmó, a los responsables de los principales sindicatos de enfermería de Madrid, que el próximo curso 2019-2020 habrá ya enfermeras escolares en algunos centros educativos de la Comunidad de Madrid. (Redacción Médica, 27 de noviembre de 2018)

¿Qué aporta la enfermería escolar?

A las familias.

Seguridad y tranquilidad de las padres.

La enfermería escolar aporta a las familias de los alumnos seguridad y tranquilidad.

Los padres y madres están tranquilos sabiendo que sus hijos estarán bien atendidos durante la jornada escolar, en el caso de enfermedades y problemas de salud ordinarios, y también en los casos, cada vez más frecuentes, de enfermedades crónicas y alergias.

Educación, Prevención y diagnóstico precoz.

La enfermera escolar realiza una labor de educación para la salud y de prevención.

Además, con el apoyo de un adecuado servicio de salud, puede jugar un papel decisivo en el proceso de diagnóstico precoz de enfermedades y problemas de salud.

Esta prevención precoz, tiene una clara repercusión sobre la calidad de vida del alumno o alumna y sus familias.

Absentismo laboral de los padres de niños con alguna enfermedad.

El trabajo de la enfermera escolar tiene un alcance y repercusión muy amplio, teniendo incluso incidencia en los trabajos de los padres, ya que puede solucionar problemas de incompatibilidad laboral.

Un colegio que cuenta con un adecuado servicio de salud, reduce casi completamente a cero la necesidad que pueden tener los padres de ausentarse frecuentemente de su trabajo, para atender las necesidades de salud de sus hijos durante la jornada escolar.

No hay que perder de vista que estas ausencias no se deben sólo a circunstancias excepcionales, sin que también puede ser por situaciones cotidianas como subidas o descensos de los niveles de glucosa en niños con diabetes, o ante la necesidad de administrar una medicación específica en alumnos con crisis de asma.

Para los profesores.

No asumir riegos que no les corresponden.

Si no hay personal sanitario en el centro, son los profesores quienes tienen que realizar las atenciones sanitarias, con el riesgo que conlleva.

La atención sanitaria, y más de un menor de edad, es una labor para la que es necesario contar con una formación especializada y haber adquirido unas competencias específicas.

Realizar actuaciones sanitarias sin contar con la titulación que establece la legislación vigente y formar parte del colegio profesional correspondiente, supone asumir unos riesgos para los que los profesores no están capacitados e incluso incurrir en la problemática del intrusismo laboral.

Por lo tanto, con la enfermera en el colegio los profesores dejan de asumir estos riegos, en algunos casos graves, y pueden centrarse y dedicar todos su tiempo y energía a su función educativa propia.

Seguridad y mejora en su labor docente.

El profesor o profesora puede dejar en manos de un profesional la atención de las necesidades de salud de sus alumnos, y centrarse al 100% en su labor docente y pedagógica, no gastando tiempo otras tareas que no le son propias.

La enfermera escolar aporta seguridad y la posibilidad de mejorar el servicio a sus alumnos.

Para los colegios y centros educativos.

Mejor escolarización de sus alumnos.

La enfermería escolar permite la escolarización de nuevos alumnos y reduce significativamente los riesgos por accidentes y enfermedades en el colegio.

La presencia de la enfermera, permite que alumnos con enfermedades crónicas, como diabetes, intolerancias alimentarias, asma, epilepsia, alergias, TDAH, etc., tenga una correcta atención de sus necesidades sanitarias.

Para el conjunto de la Comunidad Educativa.

Identificación profesional de problemas de salud.

El personal sanitario en el centro educativo es una fuente de información más, que permite identificar problemas de salud que se le escapen al profesorado, jugando un papel decisivo en la solución de los mismos.

Especialización y capacitación.

La enfermera, especialmente preparada y capacitada, puede ayudar a los profesores y personal del centro, a los alumnos y sus familias, a mejorar su salud y calidad de vida, tanto desde la prevención como la atención e identificación de problemas de salud en la comunidad escolar.

¿Por qué Servicios Escolares de Salud?

Servicio de Salud Escolar. Atención integral en buenas manos.

Porque es esencial dejar en buenas manos, en manos de profesionales, todo lo relacionado con salud en la comunidad educativa

Por ese motivo, queremos resaltar que la presencia de una enfermera en el colegio es una pieza clave, pero no la única.

El cuidado de la salud en el colegio no puede limitarse, única y exclusivamente, a la presencia de un enfermera en el centro educativo durante la jornada escolar.

Para dar la mejor atención, es necesario implantar un servicio de salud integral que comprenda:

  • La formación en salud a las diferentes personas que componen la comunidad educativa, alumnos, padres, profesores y demás profesionales del centro educativo.

Formación adaptada a las circunstancias particulares de cada uno, atendiendo a las edades de los alumnos, de los hijos e hijas y de las funciones de cada colectivo.

  • Soporte y apoyo a las enfermeras in situ, por parte de médicos especializados.

En los colegios pueden darse situaciones de especial gravedad que pueden estar fuera de las competencias de la enfermera escolar, y es necesario el soporte de médicos especialistas.

  • Coordinación, ayuda y seguimiento a la enfermera escolar, así como reporting al centro educativo para asegurar la calidad del servicio prestado.

Pudiendo hacerse así un correcto ajuste del servicio, adecuándolo a las necesidades cambiantes del centro educativo, de sus alumnos y sus familias.

Es necesaria la labor de asesoría al centro, que junto con una labor constante de consultoría, permita realizar los ajustes y adaptaciones necesarias a las circunstancias particulares propias de cada centro educativo, así como dar una respuesta adecuada a las nuevas circunstancias que acontecen a lo largo del curso escolar y la vida propia del colegio