Alergia estacional en niños

Nos encontramos en época de mayor polinización de los plantas que más alergias producen en niños. Os dejamos unos consejos para evitar sus síntomas.

Alergia estacional en niños.

Nos encontramos en época de polinización de muchas plantas y árboles. La mayoría de las personas alérgicas a pólenes, e incluso, algunas que no se identifican como tal, pueden estar sufriendo desde hace unas semanas estornudos, picor de nariz y ojos, lagrimeo…

La alergia estacional en niños provoca síntomas molestos que repercuten en sus actividades diarias así como en su rendimiento escolar. Estos síntomas se producen por una reacción por exposición a diferentes pólenes, según la época del año y la sensibilidad del niño.

Pero, ¿qué es la alergia al polen?

La alergia es una enfermedad del sistema inmune en la que el organismo identifica como perjudicial una sustancia externa (alérgeno) que no debería serlo, produciendo síntomas específicos al entrar en contacto con esa sustancia. Los alérgenos más frecuentes son los pólenes, ácaros, epitelios de animales y hongos. El polen es una partícula diminuta, imperceptible para el ojo humano, que produce algunas plantas para reproducirse, siendo transportada por el viento, insectos…

¿Qué síntomas produce la alergia estacional?

La alergia estacional o fiebre del heno puede aparecer a cualquier edad, pero suele aparecer en la infancia, y tiene un gran componente genético. Produce síntomas dermatológicos (picor, urticaria, dermatitis atópica…) y respiratorios: asma, rinitis, tos, picor de ojos, garganta, estornudos y lagrimeo… Por ese motivo muchas veces la alergia estacional puede confundirse con un catarro, pero la diferencia es que estos síntomas no desaparecen pasados unos días.

Los síntomas aparecen cuando en el ambiente hay niveles de polen suficientes para desencadenar una reacción alérgica. En cada persona estos niveles son diferentes, así como el tipo de polen que genera la reacción alérgica no es el mismo en todas los niños alérgicas.

Si tu hijo padece “un catarro” (sin fiebre) durante varios días o semanas en la misma época del año que años anteriores, es conveniente consultar al médico para descartar la alergia.

Qué hacer cuando ya está diagnosticada la alergia estacional.

Es conveniente informar en el colegio del diagnóstico de la alergia. Tanto la enfermera escolar, como el profesor del niño alérgico deben saber la existencia de esa alergia, ya que puede condicionar su estado durante las horas lectivas. Los niños afectados por la alergia estacional pueden bajar el rendimiento en el colegio durante los días de mayor niveles de pólenes. Los fármacos para tratar la alergia pueden producir somnolencia, y el descanso por la noche se ve afectado por los síntomas.

Así mismo, es conveniente informar de cara a excursiones, salidas al campo, o incluso el tiempo de recreo en el exterior. Los días de más alta concentración de polen conviene que el niño no desarrolle ejercicio al aire libre en las primeras horas del día.

La enfermera escolar estará al tanto de la alergia del niño, y si la familia ha depositado en el colegio medicación del alumno y la pauta médica, podrá administrarla en caso de necesidad.

Recomendaciones para minimizar los síntomas de alergia primaveral en niños.

  • Evita las salidas al campo y el ejercicio físico al aire libre los días de mayor concentración de polen.
  • Mantén las ventanas de la casa cerradas durante el día. Ventila en horas en las que los niveles de polen sean más bajos: a media tarde, y durante 5 minutos.
  • Para limpiar la casa, sustituye la escoba por aspirador, y proporciona un ambiente húmedo con pulverizadores o humidificadores.
  • Realizar lavados nasales con suero al niño es una medida eficaz para retirar las partículas de polen que quedan en las fosas nasales.
  • Protege los ojos del niño con gafas de sol.
  • Viaja en el coche con las ventanillas subidas.
  • Al llegar a casa tras haber estado al aire libre se recomienda duchar al niño y lavarle el pelo y cambiarle de ropa.
  • Evita tender la ropa en el exterior durante los días de mayores niveles de pólenes.
  • Nunca se debe medicar al niño sin recomendación médica. Comenta con el pediatra sus síntomas para que él proporcione el tratamiento adecuado, y valore la necesidad de otras pruebas.
SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER